Innovación pedagógica en el aula: la articulación de la tríada formativa y el diseño didáctico en la formación de futuros docentes de Lengua y Literatura
Una experiencia en aula liderada por una profesora en formación evidencia cómo el trabajo conjunto entre la universidad y el establecimiento educacional fortalece las competencias lectoras y críticas en estudiantes de Educación Media.
OSORNO.— La formación inicial docente encuentra su punto más álgido y transformador en el espacio real del aula escolar. Es allí donde los marcos teóricos universitarios dialogan directamente con las complejidades socioculturales de las escuelas. En este escenario se inscribe la experiencia pedagógica de la estudiante tesista y profesora en formación Josefina Márquez, de la carrera de Pedagogía en Educación Media mención Lengua Castellana y Comunicaciones de la Universidad de Los Lagos, quien ha articulado con éxito un proceso reflexivo de práctica profesional centrado en la mediación lectora y el desarrollo del pensamiento crítico.
Este trabajo formativo pone en valor la consolidación de la tríada formativa, un engranaje pedagógico compuesto por la docente en formación, el profesor tutor académico —representado por el Dr. Alex Pavié Nova— y la profesora guía (colaboradora) del centro escolar, Ana María Mancilla del Liceo Osorno College. Esta alianza estratégica permitió tender puentes sólidos entre la academia y el centro de práctica escolar, brindando el respaldo teórico, metodológico y la confianza pedagógica necesaria para diseñar, implementar y evaluar innovaciones curriculares contextualizadas.
La colaboración con los centros de práctica como espacio de transformación
La vinculación con el centro educacional no sólo se tradujo en la supervisión de aula tradicional, sino en la apertura de un espacio de diálogo profesional y formativo. En un contexto escolar desafiante, caracterizado por interrupciones contextuales y diversas realidades socioafectivas, el centro de práctica actúa como un escenario propicio para la experimentación pedagógica consciente y fundamentada.
Bajo el prisma de la investigación-acción y los estándares pedagógicos para la profesión docente, la intervención demostró que la escuela no es un receptor pasivo de propuestas académicas, sino un territorio dinámico donde la tríada formativa analiza evidencias evaluativas en tiempo real para tomar decisiones didácticas oportunas.
Secuencia didáctica: el desafío de leer más allá de lo explícito
Uno de los pilares centrales de esta experiencia fue el diseño e implementación rigurosa de una secuencia didáctica. A través de una planificación escalonada basada en los niveles de la Taxonomía de Marzano y el enfoque comunicativo, la futura docente propuso a los estudiantes de segundo medio un recorrido pedagógico orientado a desentrañar los elementos implícitos y contextuales de diversos géneros discursivos.
La propuesta didáctica abordó la habilidad de formular inferencias a partir de textos no literarios, comunidades digitales y microcuentos (como relatos de Santiago en 100 Palabras e interacciones de redes sociales). Con base en los postulados de Daniel Cassany sobre lectura crítica y de Teun van Dijk en torno al análisis crítico del discurso, los escolares examinaron cómo el lenguaje vehicula ideologías, prejuicios y dilemas éticos.
La secuencia transitó desde una fase diagnóstica inicial hacia la ejercitación guiada con marcas textuales, culminando en un desafío de creación y resignificación: transformar un discurso digital en un microrrelato y reflexionar metacognitivamente sobre las propias estrategias de comprensión e interpretación lectora.
Evaluación para el aprendizaje y desarrollo del juicio crítico
En consonancia con las directrices del Decreto 67 de evaluación, la secuencia situó la evaluación formativa y la retroalimentación en el corazón del proceso. A través de guías de trabajo, preguntas problematizadoras y acompañamiento sistemático, se evidenció cómo los estudiantes pasaron de respuestas superficiales a análisis más profundos, fundamentados y situados.
La experiencia desarrollada por Josefina Márquez no sólo reafirma la trascendencia de la formación práctica en la construcción de la identidad docente, sino que además visibiliza el rol insustituible de la colaboración entre las universidades y los centros educativos. Cuando la tríada formativa opera de manera mancomunada y reflexiva, las aulas de Lengua y Literatura se consolidan como auténticos espacios de pensamiento crítico, justicia social y enriquecimiento integral para las nuevas generaciones.

Innovación pedagógica en el aula: la articulación de la tríada formativa y el diseño didáctico en la formación de futuros docentes de Lengua y Literatura
Una experiencia en aula liderada por una profesora en formación evidencia cómo el trabajo conjunto entre la universidad y el establecimiento educacional fortalece las competencias lectoras y críticas en estudiantes de Educación Media.
OSORNO.— La formación inicial docente encuentra su punto más álgido y transformador en el espacio real del aula escolar. Es allí donde los marcos teóricos universitarios dialogan directamente con las complejidades socioculturales de las escuelas. En este escenario se inscribe la experiencia pedagógica de la estudiante tesista y profesora en formación Josefina Márquez, de la carrera de Pedagogía en Educación Media mención Lengua Castellana y Comunicaciones de la Universidad de Los Lagos, quien ha articulado con éxito un proceso reflexivo de práctica profesional centrado en la mediación lectora y el desarrollo del pensamiento crítico.
Este trabajo formativo pone en valor la consolidación de la tríada formativa, un engranaje pedagógico compuesto por la docente en formación, el profesor tutor académico —representado por el Dr. Alex Pavié Nova— y la profesora guía (colaboradora) del centro escolar, Ana María Mancilla del Liceo Osorno College. Esta alianza estratégica permitió tender puentes sólidos entre la academia y el centro de práctica escolar, brindando el respaldo teórico, metodológico y la confianza pedagógica necesaria para diseñar, implementar y evaluar innovaciones curriculares contextualizadas.
La colaboración con los centros de práctica como espacio de transformación
La vinculación con el centro educacional no sólo se tradujo en la supervisión de aula tradicional, sino en la apertura de un espacio de diálogo profesional y formativo. En un contexto escolar desafiante, caracterizado por interrupciones contextuales y diversas realidades socioafectivas, el centro de práctica actúa como un escenario propicio para la experimentación pedagógica consciente y fundamentada.
Bajo el prisma de la investigación-acción y los estándares pedagógicos para la profesión docente, la intervención demostró que la escuela no es un receptor pasivo de propuestas académicas, sino un territorio dinámico donde la tríada formativa analiza evidencias evaluativas en tiempo real para tomar decisiones didácticas oportunas.
Secuencia didáctica: el desafío de leer más allá de lo explícito
Uno de los pilares centrales de esta experiencia fue el diseño e implementación rigurosa de una secuencia didáctica. A través de una planificación escalonada basada en los niveles de la Taxonomía de Marzano y el enfoque comunicativo, la futura docente propuso a los estudiantes de segundo medio un recorrido pedagógico orientado a desentrañar los elementos implícitos y contextuales de diversos géneros discursivos.
La propuesta didáctica abordó la habilidad de formular inferencias a partir de textos no literarios, comunidades digitales y microcuentos (como relatos de Santiago en 100 Palabras e interacciones de redes sociales). Con base en los postulados de Daniel Cassany sobre lectura crítica y de Teun van Dijk en torno al análisis crítico del discurso, los escolares examinaron cómo el lenguaje vehicula ideologías, prejuicios y dilemas éticos.
La secuencia transitó desde una fase diagnóstica inicial hacia la ejercitación guiada con marcas textuales, culminando en un desafío de creación y resignificación: transformar un discurso digital en un microrrelato y reflexionar metacognitivamente sobre las propias estrategias de comprensión e interpretación lectora.
Evaluación para el aprendizaje y desarrollo del juicio crítico
En consonancia con las directrices del Decreto 67 de evaluación, la secuencia situó la evaluación formativa y la retroalimentación en el corazón del proceso. A través de guías de trabajo, preguntas problematizadoras y acompañamiento sistemático, se evidenció cómo los estudiantes pasaron de respuestas superficiales a análisis más profundos, fundamentados y situados.
La experiencia desarrollada por Josefina Márquez no sólo reafirma la trascendencia de la formación práctica en la construcción de la identidad docente, sino que además visibiliza el rol insustituible de la colaboración entre las universidades y los centros educativos. Cuando la tríada formativa opera de manera mancomunada y reflexiva, las aulas de Lengua y Literatura se consolidan como auténticos espacios de pensamiento crítico, justicia social y enriquecimiento integral para las nuevas generaciones.
